Diego Bianchi

El presente está encantador
22/04/17 - 06/08/17
  • Diego Bianchi

Para esta exposición, Diego Bianchi (Buenos Aires, 1969) fue invitado a desarrollar un proyecto en una de las salas del Moderno, donde propuso provocar un encuentro entre su obra y el patrimonio de la institución. Así, enEl presente está encantador, curada por Javier Villa -Curador senior del Museo- Bianchi se nutre de la colección para transformarla en una gran obra, una instalación transitable y envolvente, donde se mezclan piezas propias y de artistas como Tomas Abal, Roberto Aizenberg, Antonio Amendola de Tebaldi, Ary Brizzy, Mildred Burton, Zulema Ciorda, Enio Iommi, Jorge Gamarra, Olga Gerding, Edgardo Giménez, Norberto Gómez, Alberto Heredia, Gyula Kosice, Eduardo Mac Entyre, Margarita Paksa, Aldo Paparella, Rogelio Polesello, Emilio Renart, Ruben Santantonín y Miguel Ángel Vidal, entre otros. Como afirma Javier Villa: “El presente se devora así el pasado, pero el pasado tampoco deja de perseguir al presente como un karma: ciertos artistas de la colección desdibujan la autoría de Bianchi, ya que varios de sus objetos podrían confundirse con un Alberto Heredia o un Enio Iommi”. 

En sus instalaciones, Diego Bianchi responde a los contextos donde trabaja tanto desde la posibilidad de inspirarse en los espacios para darles un uso físico inédito como desde los condicionamientos ideológicos que los invaden. Esta exhibición constituye su primera experiencia de trabajo con obras históricas y de otros artistas. Al mismo tiempo, sintoniza las resonancias materiales y formales de su trabajo con piezas informalistas y ópticas que son pilares de la colección del Moderno. El artista sostiene: “En cada proyecto que se inicia intento escarbar las particularidades del lugar donde voy a exhibir mi trabajo, como una ocasión para poner en juego mi sensibilidad, mis afinidades formales y practicar el arte con algún factor externo, desconocido e intrigante. Me interesa la duración de las cosas en el mundo, el cuidado de los objetos y lo que se decide preservar de lo existente; lo vivo como un deseo de desacelerar el tiempo, ralentarlo“.

Bianchi responde con naturalidad a la historia como artista, desde su presente y sin las ataduras o restricciones que a veces impone la academia. En palabras del curador, “el proyecto plantea una nueva forma de activar nuestra historia visual y poner en movimiento el patrimonio del museo. Una colección puede ser interpelada desde el pensamiento curatorial o el estudio histórico, como también desde la vivencia experiencial y sensorial, o la conversación entre los objetos y sus hacedores”.

La intervención de Diego Bianchi incluye la producción de obras nuevas pero que emergen como dispositivos, situaciones y andamiajes para la circulación, la exhibición y la percepción de otras obras, ya sean piezas históricas patrimoniales o del pasado del artista. El primero de estos dispositivos es un largo pasillo que rodea la sala casi por completo. Es una obra y, a su vez, un espacio de circulación y exhibición que provoca un condicionamiento físico del espectador dentro del espacio artístico.

El pasillo que hay que atravesar para llegar al centro de la sala emerge de los restos de la  arquitectura temporaria de la exposición previa -Pablo Picasso: Más allá de la semejanza-. En su recorrido el espectador puede percibir los espacios residuales del museo, lo que está por detrás de las paredes perimetrales y del techo que de la sala. El público atraviesa escaleras y puertas. Mientras va perdiendo el sentido de la ubicación puede observar de forma difusa y fragmentada lo que ocurrirá en el interior. Al terminar el pasillo se requiere una nueva condición para ingresar al espacio central: cada espectador debe encontrar a otro para lograr el acceso, tomados de la mano.

En su texto curatorial Javier Villa sostiene que una obra de arte jamás debería ser domada; es necesario activarla y que se ponga en movimiento para alimentar su fuerza. Y continúa: “Una obra de arte detenida en un limbo conserva sólo su cuerpo material, pero no su potencia. Los espacios neutros de exhibición y los esfuerzos que generalmente hacen las instituciones por detener el tiempo son siempre una amenaza de domesticación estética que los artistas, los curadores y el público deben desandar. (…) “Cómo estamos viendo” es una pregunta necesaria en el presente para entender qué está sucediendo, como también debería ser una indagación del pasado para comprender con mayor profundidad cómo llegamos hasta acá”.

Tomás Saraceno

Cómo atrapar el universo en una telaraña
07/04/17 - 27/08/17
  • Tomás Saraceno
    Cómo atrapar el universo en una telaraña
  • Tomás Saraceno
    Cómo atrapar el universo en una telaraña
  • Tomás Saraceno
    Cómo atrapar el universo en una telaraña

Horario: de martes a viernes de 11 a 19 hs. Sábados, domingos y feriados de 11 a 20 hs.

Entrada general: $20. Martes: gratis.

Cómo atrapar el universo en una telaraña, la primera exposición individual en un museo de Argentina de Tomás Saraceno (nacido en 1973 en San Miguel de Tucumán y residente en Berlín), que tendrá lugar el próximo viernes 7 de abril a las 19:00 en Av. San Juan 350.

Con la curaduría de Victoria Noorthoorn y el equipo del Moderno, la exposición ocupa las salas del segundo subsuelo y del segundo piso del edificio del Museo y presenta dos grandes instalaciones producto de una década de investigación artística. En ambas obras, el visitante podrá vivir la experiencia del universo entendido como una red de interconexiones donde cada elemento se despliega y transforma, reconfigurando sus límites materiales y  sociales.

El proyecto, que combina el interés de Saraceno por la aracnología y la astrofísica con el sonido y las artes visuales, nos invita a un “concierto cósmico” colectivo que abarca los dos espacios destinados a la exposición. Cuando los visitantes ingresen en cada una de las obras, al principio sólo verán detalles sutiles.  Los filamentos suspendidos de telas de araña o los remolinos de polvo cósmico realizan un viaje flotante a través de la “red cósmica”, donde un sinnúmero de conexiones de otro modo imperceptibles se vuelven tangibles. 

En la instalaciónThe Cosmic Dust Spider Web Orchestra, ubicada en el segundo subsuelo, los visitantes descubren que son parte de un ensamble rítmico. Un haz de luz torna visible el polvo cósmico en el interior de la sala oscura. A través del registro de video en vivo, las partículas de polvo flotantes se transforman en sonidos, notas musicales, influenciadas por su posición y velocidad en el espacio. Sobrevolando un conjunto de altavoces, las partículas amplificadas bailan proyectadas sobre una pantalla en el espacio oscuro al ritmo de una araña (Nephila clavipes). Reminiscentes de las “ciudades-nubes” [Cloud Cities] —formaciones con las que el artista ha especulado futuros posibles durante más de una década—, las partículas se desplazan en tiempo y espacio:“Una franja de Vía Láctea que brilla… cada comienzo es una nube de polvo... materia oscura y otros elementos en resonancia cosmoacústica”,observa Saraceno.

A medida que el público transita por la muestra, sus propias acciones se vuelven audibles a través del movimiento del polvo que flota en el plano cósmico. Esta actividad es captada por una serie de cámaras en tiempo real, a través de la cual cada partícula es registrada. Según su ubicación en el espacio, se le asigna un tono musical que es amplificado por una serie de más de 30 altavoces distribuidos en el espacio de la sala. Cada partícula resuena en un tono diferente: cuando entran en colisión, cada tono se multiplica; cuando un visitante sopla el aire, se modifica la posición y velocidad de las partículas. Esta composición colectiva de baja frecuencia vibra en la telaraña. La interacción entre los sonidos producidos por las vibraciones de la tela, el polvo cósmico que flota en la sala, el sonido producido por los parlantes y el movimiento de los visitantes crean un paisaje sónico, un concierto de agentes humanos y no humanos.  Como una entidad que se autoorganiza y está siempre en diálogo con los humanos, su respiración y sus movimientos, las partículas de polvo le dan voz al espacio de la sala, se depositan en hilos de telas colectivas y nos invitan a seguir sus trayectorias en el aire. Como si esperaran la caída de una estrella fugaz, los visitantes participan en unloopde luz y sonido que se desborda y revela la sonoridad oculta del cosmos. Entre 5 y 300 toneladas de polvo cósmico caen ala Tierraa través de la atmósfera cada día. Estas partículas, tan antiguas como el universo conocido, son residuos del pasado y del presente, a la vez cósmicas y terrenales. Los filamentos sónicos vibran como una composición interplanetaria, resonando con la formación, de manera caótica,  de cuerpos cósmicos nebulosos y no identificables a millones de años luz de distancia. 

Por su parte, el segundo piso del Moderno presenta la instalaciónInstrumento Musical Cuasi-Social IC 342 construido por 7000 Parawixia bistriata – seis  meses, la telaraña más grande construida y exhibida hasta el momento. Aquí, navegando entre filamentos de telarañas resplandecientes, surgen nidos de nebulosas y clústers de galaxias como ecos de un micro y macrocosmos de cooperación. Alrededor del visitante se forman filamentos interconectados de miles de arañas casi sociales de la especie argentinaParawixia bistriata. Los dibujos en el aire, realizados por unos 40 millones de hilos, revelan la trayectoria de las partículas de polvo cósmico. Mientras avanzamos entre estosmultiversos, los visitantes son invitados a adaptarse a los ritmos del cosmos y a la lenta cadencia de los arácnidos. Las arañas han hilvanado una textura que desafía nuestra percepción de la naturaleza misma de “ser” y “devenir” cosmos. 

Como si ejecutara una de las instrucciones de Julio Cortázar, Saraceno cita a William Eberhard:“Para empezar, uno primero debe volverse ciego: la araña tiene muy mala visión; sus ojos están en el lado incorrecto de su cuerpo para ver los hilos de la telaraña cuando está debajo de ellos y, de cualquier modo, casi siempre trabaja de noche. (...) El aire es altamente viscoso a escala de una araña; una situación análoga para un ser humano sería construir una tela de sogas elásticas bajo el agua. En cambio, debemos depender de los caprichos del viento; tendremos que lanzar nuevas líneas, permitiendo que las puntas floten en corrientes de aire irregulares”.

Durante seis meses, el Moderno ha alojado especímenes de la especieParawixia bistriatay ha observado el proceso que experimentan las arañas al habitar un espacio. Esta especie, proveniente del Parque Nacional Copo, ubicado al noroeste de la provincia de Santiago del Estero, y también dela Provinciade Buenos Aires, se caracteriza por construir las telas de mayor longitud en comparación a otras –hasta15 metrosde largo– e integra una de las aproximadamente veintitrés especies que muestran un comportamiento social y cooperativo, dentro de las más de 40.000 especies de arañas conocidas en el mundo. 

El equipo del Museo adaptó y aprendió de la temporalidad delaParawixia, desde su forma de hilar hasta su modo de agruparse y desarrollarse; las arañas tejieron largas y sedosas telas combinándose con y anclándose en la arquitectura de la sala. Las arañas esperan pacientemente una brisa de aire para impulsarse en el vacío del cielo. Elballooning,un método a través del cual las arañas usan el aire como medio de traslación, ha inspirado por mucho tiempo al artista, que se fascina con el entrelazamiento colectivo de miles de hilos que permiten que las arañas se impulsen hacia arriba. Esta estructura comunitaria, con su silueta recortada en el espacio de la exposición, nos confronta con fenómenos que están más allá de la escala humana: 140 millones de años de presencia arácnida enla Tierra. Inmersosen una red infinitamente compleja e interconectada, participamos en la construcción social de los arácnidos, el artista, la curadora, los profesionales de los diversos museos, los científicos y los pensadores de diversas disciplinas que han colaborado en este proyecto. 

Como aludiendo a la seda de las arañas, el movimiento del polvo cósmico dibuja huellas en el aire que quedan expuestas en el infinito oscuro del cosmos conocido, tal vez uno entre muchísimos otros. Esto evoca la visión del artista de las “ciudades-nubes”, una visión urbana flotante, una nueva forma de moverse y vivir enla Tierra.Aerocene,el proyecto de sistema abierto de Saraceno, es una serie de esculturas movidas por el aire que permitirán descarbonizar la dependencia que la sociedad tiene con los combustibles fósiles, proponiendo viajes aerosolares alrededor del planeta. Las esculturas deAerocenese valen de las energías termodinámicas del Sol y de la Tierra que flotan libremente por medio de corrientes en la estratósfera. Así como conAerocene, la muestraCómo atrapar el universo en una telarañavuelve perceptible el aire e invita a los visitantes a deambular por una vasta extensión sónica, proponiendo imaginar maneras diferentes de moverse, como hacen las arañas cuando extienden un puente de tela delante del cielo. 

Esta instalación de Tomás Saraceno nace a partir de su investigación de larga data sobre las telarañas expresando la idea del artista sobre el universo como un dominio expandido de interconexiones. A la vez, reconsidera la afinidad más allá de lo humano, como flujos dibujados en el viento atmosférico y trayectos en la “red cósmica”, una analogía comúnmente usada por los astrofísicos para describir el universo como un conjunto de galaxias discretas unidas por gravedad. Surgen múltiples formas, como secuencias de rastros, sendas y constelaciones que revelan lo microscópico, lo global y lo cósmico.

 

Investigación sobre las telarañas 

Durante la última década, Saraceno y su equipo fueron pioneros en el estudio de las telarañas de los arácnidos, para lo cual desarrollaron métodos innovadores que amplían los horizontes de la investigación científica, por ejemplo, a través de un sistema de láser capaz de reconstruir digitalmente redes tridimensionales complejas. Varias instituciones de investigación, como el Massachusetts Institute of Technology y el Departamento de Comportamiento Colectiva del Max Planck Institute, han trabajado con el artista para profundizar su investigación y desarrollo, lo que representa una contribución tanto para las ciencias como para las artes y establece un cruce novedoso entre ambos campos. El Studio Tomás Saraceno, en la ciudad de Berlín, alberga la colección tridimensional de telarañas más grande del mundo, y regularmente Saraceno es convocado por y colabora con diversas universidades e institutos en la preservación, digitalización e investigación de las propiedades de la telaraña. 

La muestra estará acompañada por un importante catálogo con imágenes de la exposición y del proceso de creación de las obras, además de presentar una selección de ensayos de prestigiosos autores: un texto de Caroline Jones, historiadora del arte del MIT; un documento que aborda la obra del artista desde la astrofísica; un ensayo de Carlos Gamerro que revisa la relación entre telarañas, laberintos y sus metáforas, y un cuento de Pola Oloixarac sobre las arañas y sus redes.  Asimismo, la publicación incluirá un texto coral a modo de registro de conversaciones del equipo del Studio Tomás Saraceno y un conjunto polifónico de textos cortos de diversos autores –entre ellos, escritores, historiadores del arte, aracnólogos, físicos y arquitectos- que invitarán al visitante a conocer distintos universos en el espacio del Museo. 

La exposición está organizada conjuntamente por el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires y el Studio Tomás Saraceno, con la colaboración del Museo Nacional de Ciencias Naturales Bernardino Rivadavia. Ha sido posible gracias al apoyo del Consejo de Promoción Cultural de la Ciudad de Buenos Aires.

 

Biografía Tomás Saraceno 

La práctica artística de Tomás Saraceno  (nacido en 1973 en Tucumán, Argentina, vive y trabaja en Berlín) se nutre del mundo del arte, la arquitectura, las ciencias naturales y las ciencias sociales. Sus esculturas flotantes e instalaciones interactivas promueven las conexiones entre la ecología social, mental y medioambiental. A lo largo de la última década, ha explorado la posibilidad de una futura existencia aérea como parte de su proyecto permanenteCloud Cities.ElAerocenede Saraceno, basado en los impulsos utópicos de R. Buckminster Fuller, las exploraciones estructurales de artistas como Gyula Kosice y los universos ficcionales de Italo Calvino, es una invitación a darle forma a un período de tiempo, una época post-combustibles fósiles en un paisaje hecho de esferas interconectadas de prácticas y plataformas participativas abiertas de producción y distribución del conocimiento. En 2015, Saraceno logró el récord mundial para el primer vuelo más largo completamente impulsado por el sol. 

Saraceno estudió arquitectura en la Universidad Nacional de Buenos Aires en la Argentina (1992-1999) y cursó estudios de posgrado en Arte y Arquitectura de la Escuela Superior de Bellas Artes de la Nación “Ernesto de la Cárcova”, Buenos Aires (2000), y en la Staatliche Hochschule für Bildende Künste – Städelschule, Frankfurt am Main (2003). Más tarde, participó en la Universidad IUAV de Venecia. En 2009, participó en el Programa Internacional de Estudios Espaciales del Center Ames de la NASA en Silicon Valley, CA, y recibió el prestigioso Premio Calder. Ese mismo año también presentó una importante instalación en la 52ª Bienal de Venecia como parte de la exhibición colectivaFari Mondi // Making Worlds, curada por Daniel Birnbaum. Saraceno dicta conferencias en instituciones de todo el mundo y ha dirigido el Institute of Architecture-related Art (IAK) en la Braunschweig University of Technology, Alemania (2014–2016). Participó en programas de residencia en el Centre National d’Études Spatiales (2014–2015), el MIT Center for Art, Science & Technology (2012–hasta ahora) y el Atelier Calder (2010), entre otros. 

En la última década, el artista y su estudio fueron pioneros en el estudio de telarañas inventando métodos revolucionarios que han permitido expandir continuamente los horizontes de la investigación artística y científica. Con un sistema de láser capaz de reconstruir digitalmente complejas telarañas tridimensionales, varias instituciones de investigación como el Massachusetts Institute of Technology, el Max Planck Institute Department of Collective Behaviour y las instituciones del Exhibition Road Cultural Group, entre ellas el Imperial College, el Museo de Historia Nacional y las Serpentine Galleries de Londres, han trabajado junto al artista y su estudio para profundizar su investigación y desarrollo, estableciendo así un novedoso cruce entre el arte y la ciencia. El estudio del artista alberga la colección más grande de telarañas tridimensionales, con el foco de atención puesto en una serie de experimentos y sesiones interdisciplinarias que van de conciertos ajam sessionscon la participación de músicos y diferentes especies de arácnidos.  

Su obra fue exhibida en exposiciones internacionales tanto individuales como grupales y forma parte de las colecciones del MoMA, en Nueva York; SFMOMA, en San Francisco; Walker Art Center, en Minneapolis; Portikus, en Frankfurt am Main, Hamburger Bahnhof, Staatliche Museen zu Berlin, en Berlín. Entre sus exposiciones más destacadas, cabe mencionar que en marzo 2017 volverá a presentarseIn Orbiten K21 dada la aclamación pública que recibió;Cloud City, presentada en el MET, fue la exposición más visitada del museo durante los meses de primavera/verano de 2012, yOn Space Time Foamen Hangar Bicocca le dio visibilidad a la fundación italiana en la escena artística internacional.

 

Actividades educativas 

El viernes 7 de abril a las 18:00, Tomás Saraceno brindará una conferencia abierta al público junto a otros invitados.

 

Programación actual en el Museo 

Aquellos que visiten la exposición Tomás Saraceno: Cómo atrapar el universo en una telaraña también podrán recorrer el resto de las salas del Museo de Arte Moderno de Buenos Aires, donde se exhiben actualmente: 

  • Antonio Berni. Revelaciones sobre papel.1922-1981.Hasta el 28/05/2017.
  • La paradoja en el centro. Colección del Museo de Arte Moderno de Buenos Aires: Ritmos de la materia en el arte argentino de los años 60.Hasta el 06/08/2017.
  • Gabriel Chaile: Patricia. Hasta el 18/06/2017.